Lo
anterior fue expresado en referencia a la resolución que esta semana
presentará Honduras en el seno de la Comisión de Derechos
Humanos de las Naciones Unidas, ONU, en Ginebra, Suiza, en la que se insta
al gobierno de Cuba a autorizar el ingreso, a su territorio, del Comisionado
Especial de Derechos Humanos de ese organismo.
Maduro dijo que ceder ante la presión del gobierno
de La Habana, con la promesa de delimitar las fronteras marítimas
con Cuba, sería igual de condenable, que si hubiera sido cierto
que él cedió a una presión norteamericana o de cualquier
otro país para presentar la resolución ante el organismo
de la ONU.
“No cedí a presiones de Estados Unidos, ni
estoy dispuesto a ceder a presiones de Cuba porque las posiciones que
se fundamentan en valores y principios para los hondureños, no
se compran, ni se venden”, aseguró el mandatario.
La presentación de la polémica iniciativa
es considerada por el Presidente como un paso fundamental a favor de los
derechos humanos y a favor del pueblo cubano, ya que el gobierno y pueblo
hondureño siempre han apoyado el fortalecimiento de los derechos
humanos, lo mismo que la libertad de expresión y de participación.
La pregunta que tienen que hacerse todos los hondureños,
es si se está a favor de los derechos humanos y de la amplia participación
democrática, y la respuesta debe ser el apoyo a la resolución
presentada por Honduras, la cual fue redactada en el país y por
hondureños, sostuvo.
Maduro pidió al pueblo que no se deje distraer del tema principal
para no hacerle el favor a los detractores “y a aquellos que aparentemente
no quieren contestar porqué no están dispuestos a recibir”.
Apuntó que en Honduras se acostumbra que al tener
un problema, lejos de evitarlo, más bien se enfrenta directamente,
y mencionó el caso de Transparencia Internacional que recientemente
estuvo en el país, a invitación del gobierno, para que observara
de primera mano, las medidas anti corrupción que está adoptando
la actual administración.
El jefe del gobierno consideró que la anterior
es la actitud correcta, productiva y positiva, además la resolución
que se presentará en Ginebra es respetuosa, “no es una condena”.
Reiteró que defenderá los derechos humanos
y la libertad de expresión y de participación como Presidente
en este momento y posteriormente como ciudadano, cuando concluya su período.
En su primer año de gestión, votó
a favor de esa misma resolución, en el segundo también,
en este tercero la está promoviendo “y si fuera necesario
lo haría el próximo año, el últmo de mi gobierno”,
destacó el gobernante de los hondureños. mc/dip
|