Secretaría de Turismo

“El Pantanal”: antes refugio de maras ahora una comunidad segura

 

Martes 13 de mayo de 2003

Por Francia Barahona - DIP

De su casa a la estación de buses había menos de un kilómetro sin embargo en ese corto trayecto la tragedia lo acechaba y encontró la muerte. Eduardo López, joven albañil de 25 años y padre de dos niñas fue asesinado una tarde del mes de septiembre de 2002.

El Programa Comunidad más Segura a permitido reducir significativamente los indices delictivos en El Pantanal

Éste como muchos otros casos tuvieron lugar en la colonia Ramón Amaya Amador, más conocida como “El Pantanal”. Hasta diciembre del año pasado ésta era una de las comunidades más peligrosas de la capital debido a la presencia y dominio de las pandillas.

En realidad “El Pantanal” es el nombre de una zona constituida por un conglomerado formado por cuatro colonias, la Ramón Amaya Amador, Montes de Bendición, David Betancourt y Arsiery.

Por tratarse de colonias marginales, entre sus principales problemas sociales están la falta de los servicios públicos básicos, agua potable y alcantarillado sanitario, carencen de las telecomunicaciones indispensables para mantenerse en contacto permanente con las autoridades locales, pariente y amigos, fuera de la colonia.

Durante años “El Pantanal” fue refugio de malvivientes y “mareros” motivo por el cual los colonos preferían recluirse después de las seis de la tarde y se atrevían a salir solo en caso de extrema necesidad.

Asesinatos como el mencionado fueron un episodio más de una ola de crímenes que azotó al sector en los últimos años. Robos, violaciones y muertes eran comunes, los pobladores preferían no salir a la calle, los delincuentes creían tener controlada la situación.

El índice de incidencia criminal en el área crecía constantemente, cada día un caso nuevo se reportaba, encontraban un muerto en la estación de buses, otro en la cancha donde juegan pelota los niños, otro cerca de la escuela. En la mañana saqueaban una casa y por la tarde una pulpería, la situación se había tornado dramáticamente insoportable para los habitantes de “El Pantanal”.

Los padres terminaban sacando a sus niñas y niños de las escuelas por el temor a que las violaran como le sucedió a una adolescente de 14 años, quien camino a sus clases fue interceptada por tres muchachos, igual que ella muy jóvenes quienes la lanzaron al suelo y después de ultrajarla sexualmente se largaron como sí nada hubiera ocurrido.

El director ejecutivo del Programa “Comunidad más Segura, Inspector de Policía, Carlos Chinchilla, aseguró, sustentado en las estadísticas, que años anteriores los delitos eran múltiples y era urgente que se hiciera algo lo antes posible.

El 18 de diciembre llegó un poco de esperanza a este sector. A las 10 de la mañana el Presidente Ricardo Maduro llegó al lugar a inaugurar una sub estación de policía, que desde ese momento se convirtió en un punto de referencia al cual avocarse en busca protección contra la criminalidad y ayuda en cualquier otra circunstancia. El mandatario llevó consigo un mensaje de seguridad, bienestar y unidad a los moradores de la zona.


Componentes del Programa Comunidad Segura

El Programa comprende la formación de comités municipales y comunales de seguridad ciudadana, orientados a la creación de lo que se llamará Policía Comunitaria. Por cada bloque o manzana se asignará un policía con un nivel e preparación aceptable, ya que son personas egresadas del nivel secundario de educación y algunos incluso cursan estudios universitarios.

En la actualidad hay 120 policías comunitarios en todo el país, de los cuales 45 operan en Tegucigalpa, especialmente en la zona de “El Pantanal”.

La instalación policial, con un área de construcción de 15 metros cuadrados, es custodiado por varios efectivos de la Policía Preventiva y de la Fuerza Ejército y cuenta con varias patrullas motorizadas para ir a los lugares más altos de ese sector poblacional.

En el acto, el jefe del Poder Ejecutivo, les informó sobre el Programa “Comunidad más Segura” concebido con la participación directa de la población en alianza con la policía en lo que se considera la mejor estrategia para el combate a la delincuencia.

Rubenia Gómez, dueña de una pulpería, dijo sentir un gran de alivio con la llegada de los uniformados “porque ahora hay más respeto, ya no se mira por las calles la presencia de los tatuados haciendo señas y lanzado gritos que a cualquiera le ponía los pelos de punta.”

La cancha, donde antes aparecían cadáveres, ahora es ocupada por futuros seleccionados nacionales de fútbol y en lugar de lamentos y gritos se escuchan porras y los gestos y señas de amenazas y muerte fueron sustituidas por manos unidas festejando la gloria de un gol.

“Es muy grato poder ver a nuestros hijos jugar en las aceras de las calles y en esa cancha”, dijo la señora quien aún conserva dos grandes perros al cuidado de la puerta de su negocio, donde también reside.

El presidente del patronato de la colonia Ramón Amaya Amador, Elvin Canales, indicó que la comunidad está sumamente agradecida con el Presidente Maduro y ha asumido el compromiso de continuar apoyando el programa con todo entusiasmo, sin escatimar tiempo ni esfuerzo porque “juntos construiremos una comunidad más segura”.

Un par de meses antes de inaugurar la sub estación policial en “El Pantanal”, solamente se reportó una muerte violenta, cuatro casos de violencia doméstica y dos robos a personas. El delito con más incidencia era la agresión en los autobuses.

Esto se debe a que desde antes de su apertura el programa ya estaba en ejecución en esa comunidad, y los vecinos comenzaban a experimentar el respetó a sus derechos fundamentales.

De diciembre a la fecha las infracciones más reportadas se relacionan con violencia doméstica, tres en total, pero homicidios, robos a vehículos y en los autobuses no se ha registrado ninguno.

Para los vecinos del complejo habitacional ésta es una de las mejores acciones del gobierno central aunque la tarea para los miembros del grupo de seguridad es muy dura y peligrosa porque por las orillas del cerro aún merodean los delincuentes.

A los integrantes civiles del equipo de seguridad, previo a su incorporación, se les capacita técnicamente en aspectos como el crimen, asalto bancario, asesinato y en todo lo que tiene que ver con la prevención del delito y la violencia doméstica e intra-familiar

Los años de zozobra pasaron a la historia para los habitantes de El Pantanal. “El Programa sí nos ha dado resultado, estamos mucho más tranquilos y trabajaremos junto a la policía y militares para que la comunidad sea más segura”, expresó Francisco Rodas, un joven albañil al que se entrevistó cuando se disponía a jugar en la cancha de la escuela Ramón Cálix quien confió que tiene grandes aspiraciones de convertirse en jugador del Motagua.


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