La ceremonia constituyó
un acto solemne al que asistieron representantes de todos los sectores
sociales del país, encabezado por los presidentes de los tres poderes
del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, Ricardo Maduro, Porfirio
Lobo Sosa y Vilma Morales, respectivamente.
En dicho acto el Presidente Maduro juramentó a
los miembros del Comité Coordinador del Gran Diálogo Nacional,
quienes a su vez firmaron una declaración de respaldo a dicho proceso
de consenso.
El organismo juramentado está integrado por representantes
de los partidos políticos, empresarios, obreros, campesinos, organizaciones
de la sociedad civil, Iglesia Católica, Iglesia Evangélica,
Congreso Nacional y personalidades del mundo académico del país.
En sus palabras de instalación el Presidente Maduro
destacó que todos los sectores participantes en el Gran Diálogo
Nacional, asumieron el compromiso de hacer de esta iniciativa un éxito
permanente porque el propósito es heredarle a futuros gobiernos
un mecanismo de diálogo confiable y que goce del apoyo del pueblo
hondureño.
Apuntó que el diálogo nacional en realidad
no es nuevo en Honduras, ha existido por mucho tiempo, que el Foro Nacional
de Convergencia, FONAC, es el ejemplo más reciente y prueba de
ello es que el programa de Educación que actualmente ejecuta su
administración fue diseñado precisamente en el seno de ese
organismo.
Consideró que la visión de futuro que ha
caracterizado a su administración ha producido resultados concretos
en el primer año y medio de su gobierno, particularmente en materia
de seguridad ciudadana.
Recordó que durante la campaña electoral
salió a consultar a la ciudadanía y que ésta le pidió
reducir el sentimiento de impunidad de los delincuentes que imperaba en
aquel momento.
Cuando se convirtió en Presidente de la República
acudió al Congreso Nacional a solicitar recursos y agradeció
a todos los partidos políticos por haber apoyado la asignación
de fondos para fortalecer la lucha contra la delincuencia.
El mandatario reconoció
que a la fecha ha obtenido mejores resultados en los delitos que afectan
a los de mayores recursos, como el secuestro, el robo de carros y el asalto
a agencias bancarias, pero que precisamente en el seno del Gran Diálogo
Nacional deberá considerarse el diseño de una política
de largo plazo que logre reducir en forma consistente y sostenida la criminalidad
común y “atacar las causales sociales de la misma”.
Señaló
que en la campaña política igualmente recorrió todos
los municipios del país para conocer en el terreno la problemática
agraria y pudo sentir la tragedia que sufrían los compatriotas
del campo, “una tragedia que se venía arrastrando desde hace
varias generaciones, con el abandono de los intereses de los campesinos
porque los políticos urbanos tendíamos a escuchar más
a los consumidores urbanos que a los productores rurales”.
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Hace
25 años más del 40 por ciento del Producto Interno Bruto
de Honduras provenía del agro y a la fecha bajó a menos
del 25 por ciento. Al asumir el gobierno se encontró con el
inicio del remate masivo de propiedades porque no había como
refinanciarlas, reseñó el Presidente. |
Para solventar esta
situación también acudió al Congreso y con su apoyo
logró darle crédito al productor con mecanismos novedosos,
logrando multiplicar por doce veces el seguro agrícola y detectar
que el sistema de riego para los pequeños productores permitiría
duplicar y hasta triplicar esa producción.
Además estableció un acuerdo con los principales
consumidores de granos básicos para sostener los precios aun para
el productor que no sea altamente tecnificado, ni eficiente, en reconocimiento
de que en los pequeños productores descansa la pobreza más
profunda del país.
El criterio de atender a los menos favorecidos será
el fundamento de negociación para productos agrícolas en
los tratados comerciales que se negocien con países desarrollados.
Otro ejemplo de diálogo mencionado por el gobernante
fue la firma de un acta de compromiso entre los partidos políticos
para las reformas institucionales, en las cuales se ha logrado algún
avance.
Un diálogo
que parta de los menos favorecidos
Precisó que producto de ese acuerdo se modificó
el sistema de elección de los miembros de la Corte Suprema de Justicia,
lo cual fortaleció su independencia, cobró vigencia un nuevo
Código Procesal Penal que ha logrado reducir significativamente
la mora judicial.
Hasta antes de la actual administración en los
presidios nacionales el 92 por ciento, es decir más de 9 de cada
10, de los reos no estaban sentenciados. En apenas 18 meses de gobierno
ese porcentaje ha bajado al 48 por ciento.
A esto hay que sumar la creación del Tribunal
Superior de Cuentas y está por concretarse la separación
del Registro Nacional de las Personas del Tribunal Nacional de Elecciones,
“pero queda mucho por hacer en materia de reformas políticas”.
Maduro dijo que asumió
la Presidencia de la República con el compromiso de crear condiciones
para que los futuros gobiernos sean más honestos y en función
de ello inició el plan anticorrupción que implementó
medidas novedosas e históricas.
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Por ejemplo el
sistema de compras del Estado le fue delegado al Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo, PNUD, “con resultados extraordinarios,
con eficiencia en las compras, reducción en los costos de las
mismas y se ha eliminado la percepción y la posibilidad de
corrupción en esas transacciones”. |
Conciente de que la
ejecución de proyectos habitacionales conllevaba siempre la posibilidad
de corrupción, cuando se inició el programa de vivienda
popular ordenó que el Gobierno no construyera una sola vivienda,
y que sólo se limitara a subsidiar y proporcionar el crédito
de segundo nivel para que cualquier persona o empresa pudiera ejecutar
sus propios proyectos.
El diálogo le ha permitido a su administración
alcanzar logros también en la aprobación y liquidación
del Presupuesto General de la República, en las reformas fiscales
y en el proceso de descentralización municipal, destacó
Maduro.
En función de lo anterior el titular del Poder
Ejecutivo puntualizó que el Gran Diálogo Nacional debe ser
un ejercicio que parta de abajo hacia arriba, de los menos favorecidos
a las esferas de decisión.
“Debemos regresar a las aldeas y caseríos, empezar en la
zona rural, en las ciudades, iniciar en barrios y colonias y luego subir
al nivel de los oficiales electos en los municipios, después a
los diputados y finalmente a nivel nacional”, propuso Maduro.
Debe ser un ejercicio incluyente de todos los sectores,
prosiguió el mandatario, partidos políticos, iglesias, gremios,
empresa privada, sociedad civil y el Gobierno.
Debe ser, sobre todo, un ejercicio de largo plazo “
porque uno de los problemas más grandes que tenemos los hondureños
es la inconsistencia en la aplicación de las políticas,
ésta inconsistencia de gobiernos de cuatro años junto a
la alta discrecionalidad de que goza el funcionario público para
cambiar políticas y personas solo se puede resolver si todos levantamos
la visión a largo plazo y sobre todo si los ciudadanos se comprometen
a hacerla valer ante los candidatos futuros”.
Un ejercicio
integral
El Gran Diálogo Nacional “tiene que se un
ejercicio integral y equilibrado, tenemos que tomar en cuenta las necesidades
de todos, pero de manera especial las de los menos favorecidos, se trata
de respetar a todos los sectores, de trascender el interés particular,
de la persona, del gremio, del partido, inclusive del interés del
municipio y ver el interés nacional en primer lugar”, enfatizó
Maduro.
En consonancia con
este pensamiento la mecánica del Gran Diálogo Nacional contempla
que al final del proceso se nombrará una Comisión Permanente
de Seguimiento que, con el apoyo del FONAC, deberá garantizar el
cumplimiento de los objetivos, metas y políticas de Estado acordadas
en el proceso. dip
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