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Luego de reunirse
con su Gabinete de Gobierno, las autoridades de la Comisión Permanente
de Contingencia, COPECO, y otras entidades descentralizadas, Maduro dio
amplias explicaciones sobre los cambios de trayectoria que ha seguido
Beta desde su inicio, hasta internarse en territorio de la vecina Nicaragua,
para lo cual se auxilió de un mapa proporcionado por expertos.
Explicó que ayer al filo de la medianoche el huracán
ingresó al territorio nacional por el departamento de El Paraíso,
con dirección a occidente, sin embargo, después tomó
otro rumbo y siguió hacia el sur, a Nicaragua, donde se encuentra
actualmente.
“En este momento sentimos que ya no hay peligro
de huracán en la costa atlántica de Honduras, pero sí
continúa el peligro por las significativa cantidad de lluvia que
podría caer en esa zona”, por lo que siguen los niveles de
alerta que ya se habían decretado.
La última proyección es que el día
de mañana lunes en horas tempranas saldrá de Nicaragua y
se espera que no ingrese al territorio hondureño, dijo en base
a la información proporcionada por el Centro de Huracanes de los
Estados Unidos, con sede en Miami.
En cuanto a los daños, según reportes proporcionados
al mandatario, en el departamento de Gracias a Dios, se ha evacuado hasta
el momento unas siete mil 800 personas en diferentes comunidades, sin
que se sepa de daños a viviendas.
Mientras eso sucede, el gobierno ya envió el segundo
vuelo de su Fuerza Aérea a la zona, llevando medicamentos, alimentos
y otros productos de primera necesidad.
Ante la necesidad de que se le suministre combustibles
a la población en Gracias a Dios, Maduro refirió que se
hará lo más pronto posible, en cuanto mejoren las condiciones
del clima pues tiene que llevarse vía marítima y en este
momento no es factible por el estado lluvioso que impera.
Dijo además que pedirá ayuda a la Fuerza
Aérea estadounidense para transportar más víveres
y otros artículos de primera necesidad para las poblaciones afectadas
en diferentes partes de la costa atlántica.
También que ya mandó materiales necesarios
para restablecer las comunicaciones con esas comunidades, las cuales se
espera estén rehabilitadas el día de mañana.
Para reparar y habilitar carreteras y caminos dañados
por deslizamientos en las áreas afectadas, ya están trabajando
los equipos de la Secretaría de Obras Públicas, Transporte
y Vivienda, SOPTRAVI, aseguró el jefe del Gobierno.
Por su parte, el Comisionado de la COPECO, Luis Gómez
manifestó que mientras no se disipe totalmente el huracán
Beta, “estaremos expuestos” pues aunque se observe una disminución
de agua, permanece el riesgo de que la precipitación pluvial sea
abundante.
Gómez instó a la población a que
no baje los brazos, ni se confíe y que se mantenga atenta a las
indicaciones que emitan las autoridades correspondientes.
El gobernante supervisó personalmente este día, acompañado
del alcalde capitalino Miguel Pastor, el dragado del Río Chiquito
y otras quebradas que cruzan las ciudades de Tegucigalpa y Comayagüela.
Por la tarde visitó algunos centros de acopio
en los que se almacena víveres y otros insumos para ser distribuidos
en las próximas horas, una vez que se cuantifique la cantidad de
damnificados y los lugares afectados. El mandatario no pudo visitar los
sitios perjudicados hasta el momento por los copiosos aguaceros en la
zona norte del país debido precisamente a que las condiciones climáticas
no se lo permitieron. mc/dip
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