Discurso del Presidente Ricardo
Maduro en la inauguración del grupo consultivo 2004 Hotel Clarión
En nombre del Pueblo
y Gobierno de Honduras, deseo brindar la más cordial bienvenida
a todos los representantes de la Comunidad Internacional. Su presencia
en esta reunión de Grupo Consultivo, refuerza los lazos de amistad
que unen a nuestros pueblos y confirman su compromiso de apoyar las transformaciones
económicas y sociales que necesita nuestro país.
Nos complace igualmente contar
con la participación de la mas altas autoridades de los Poderes
Legislativos y Judicial, de la Asociación de Municipios, de la
Corporación Municipal del Distrito Central y de los representantes
de la Sociedad Civil. Juntos hemos venido impulsando el desarrollo integral
de la Nación, por medio de una alianza estratégica para
el desarrollo sostenible y equitativo. También deseo reconocer
la importante labor desarrollada por el Banco Interamericano de Desarrollo,
BID, en la organización de esta importante reunión.
Hace casi dos años
y medio, heredamos un país fundamentalmente reconstruido después
del paso del Huracán Mitch. Sin embargo, también heredamos
un país con instituciones y políticas obsoletas y carentes
de legitimidad. Heredamos un país con ansias de transformarse.
Un país con una grave crisis fiscal y con una política salarial
para los empleados públicos insostenible e inequitativa. Un país
con un sistema financiero muy frágil. Un país que cada año
invertía menos en sus pobres. Un país desgarrado por la
inseguridad y la criminalidad.
Los dos años
y medio transcurridos desde mi toma de posesión han producido cambios
trascendentales. Comenzando por la piedra angular del desarrollo, el fortalecimiento
del Estado de Derecho, contamos ahora con una nueva Corte Suprema de Justicia,
mucho más independiente que todas sus predecesoras. También
contamos con un nuevo Código Procesal Penal, Oral y publico, que
ha permitido reducir la mora judicial. También, hemos hecho historia
al contratar una firma auditora internacional para evaluar a nuestros
jueces. Esto nos permitirá la construcción de un nuevo sistema
judicial en el que impere el profesionalismo y la meritocracia. Finalmente,
por primera vez, hemos cumplido el mandato Constitucional para asignarle
recursos al Sistema Judicial. Todo esto refleja y confirma nuestro compromiso
por fortalecer el Sistema Judicial, y combatir la corrupción.
Los dos años y medio
de mi mandato también han visto una profunda transformación
del Poder Legislativo. Hemos dado el primer paso para eliminar la inmunidad,
que se había convertido en impunidad, de los diputados y los funcionarios
del gobierno. Hemos reforzado la Ley Electoral y acortado las campañas
políticas, y hemos acordado que la elección de nuestros
diputados se hará ahora de manera directa por medio de una fotografía.
Este es un cambio histórico que dará mucho mas legitimidad
a nuestro Congreso. En efecto, nuestro Congreso se ha cubierto de honra
al haber profundizado nuestra democracia como nunca antes se había
hecho. Mi mas profundo reconocimiento a los diputados de todos los partidos,
y al Presidente del Congreso.
En el ámbito del Poder
Ejecutivo, los cambios han sido mucho y variados. Lo más importante
es que estamos ganando la lucha contra la delincuencia y el crimen. Las
encuestas nos dicen que la población se siente mas segura y que
reconoce los avances logrados. Parte de este éxito radica en la
lucha contra el narcotráfico, ya que en el 2003 incautamos más
droga que lo que se incautó en los nueve años anteriores.
Parte del éxito también radica en el programa de Comunidad
Más Segura, por medio del cual intentamos acercar la Policía
a la Comunidad.
Doquiera que hemos implantado el programa, la reducción de la criminalidad
es notoria, por lo que nos proponemos continuar ampliándolo.
En cuanto al Sistema Financiero,
hemos recuperado la confianza de los depositantes. Tuvimos que liquidar
varios bancos que debían haber sido cerrados en Administraciones
anteriores. He enviado al Congreso legislación para completar el
proceso de fortalecimiento del sistema financiero. Hemos presentado en
los Tribunales acusaciones contra aquellos que violaron la confianza que
los depositantes pusieron en sus manos. Algunos de ellos están
presos, otros están siendo juzgados en libertad, mientras otros
se encuentran prófugos. Recientemente se ha capturado en el exterior,
y están en proceso de extradición, cuatro personas acusadas
en nuestros Tribunales por delitos financieros, por lo cual deseo expresar
mi agradecimiento a las autoridades de los Estados Unidos de América.
No puedo dejar pasar esta ocasión sin reiterar mi compromiso con
llevar a los tribunales a los culpables de delitos financieros, sin caer
en el circo y en la persecución de personas inocentes.
Por otro lado, hemos logrado
estabilizar las finanzas publicas. A pesar de los altos precios del petróleo,
y de los bajos precios de algunos de nuestros productos de exportación,
nuestra economía crece mas que la de la gran mayoría de
los países latinoamericanos. La inflación es baja y nuestras
reservas internacionales son altas, debido en parte al crecimiento de
las remesas que envían nuestros compatriotas en el exterior, que
alcanzó el 29% comparando el primer trimestre del 2004 con el del
2003.
Las tasas de interés
se han reducido. Hemos recuperado la credibilidad internacional al concretar
un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional a pesar de los incumplimientos
en años recientes.
Nuestra economía
avanza en la dirección correcta, tal y como lo ha expresado en
su reciente visita la Misión del Fondo Monetario Internacional.
Los resultados macroeconómicos son indiscutibles. Nuestro reto
ahora radica en acelerar y robustecer ese avance, y en asegurar que redunde
en una clara reducción de la pobreza. No se trata de producir beneficios
para unos pocos. Se trata de beneficiar a las grandes mayorías.
Nuestro turismo crece a la
tasa más alta en nuestro Continente, y por primera vez, el diario
Washington Post nos ha escogido como uno de los diez mejores destinos
turísticos en el mundo. Nos proponemos ahora desarrollar el resto
de nuestros parques nacionales, El Puente, Plan Grande, El Naranjo, entre
ellos. Restauraremos la fortaleza de San Fernando de Omoa, construiremos
un muelle de cruceros en Tela y un aeropuerto cerca de Copán Ruinas
y comenzaremos la construcción del proyecto Bahía de Tela.
Estamos convencidos que el turismo es nuestra industria del futuro e invertiremos
en su desarrollo.
Nuestro campo produce mas
que lo que ha producido en los últimos años, y continua
su crecimiento. Nuestros campesinos, producen ahora más granos
básicos que antes, cuentan con seguros y con riego. De hecho, hemos
avanzado más en riego que lo que se había logrado en las
dos ultimas Administraciones juntas. Nuestras exportaciones de productos
no tradicionales continúan creciendo aceleradamente y convirtiéndose
en el futuro del agro. Por ejemplo, estamos a punto de convertirnos en
el primer exportador mundial de tilapia fresca a Estados Unidos.
Recientemente, y gracias a
los esfuerzos que hemos hecho por lograr que Estados Unidos se reincorpore
a la Organización Internacional del Café, hemos visto con
agrado la recuperación de los precios del café. Esto, combinado
con el hecho que somos el único país en Centro América
donde, a pesar de la caída que se dio en los precios, la producción
no se redujo, beneficiará a miles de nuestros compatriotas. Además,
la calidad de nuestro café ha mejorado, tal como se demostró
en la competencia recién celebrada para premiar la “Tasa
de Excelencia”.
En ese concurso internacional, con un jurado internacional, resultó
ganador un pequeño productor de Lepaera, Departamento de Lempira.
Calidad, mejor precio, y buena producción beneficiarán a
miles de pequeños productores de nuestro país.
La maquila continua creciendo.
Hemos superado el nivel de empleo que tuvimos antes del 11 de septiembre.
Contamos ahora con los niveles de empleo mas altos que hemos tenido y
con una extraordinaria integración vertical que hace que el valor
agregado de la maquila sea cada vez más alto. Ahora competimos
no tanto por el costo de nuestra mano de obra, sino por su calidad y por
el talento de nuestros empresarios. Nos hemos convertido en el tercer
exportador del mundo de prendas de vestir a Estados Unidos; solo China
y México exportan mas que nosotros. De hecho, en algunos rubros,
como las camisetas, somos el primer exportador a Estados Unidos. Contamos
ahora con maquilas electrónicas y electromecánicas, las
cuales también denotan un proceso de integración vertical.
El crecimiento de nuestro
agro y el de la maquila se verá fortalecido con el Tratado de Libre
Comercio que, como región, negociamos, y recientemente firmamos,
con Estados Unidos. Hemos logrado proteger nuestros productos mas sensibles,
en un caso de por vida, y en otros por largos periodos que deberían
proveer suficiente espacio para preparar a nuestros productores. Deseamos
el apoyo de la comunidad internacional en el proceso de reconversión
de nuestro agro para asegurar su competitividad. Contamos con tiempo para
hacerlo, pero sería un grave error dejarlo para el ultimo minuto.
Como consecuencia del Tratado
de Libre Comercio con Estados Unidos prevemos un fortalecimiento de la
integración centroamericana, incluyendo una próxima unión
aduanera.
Nuestros técnicos trabajan
en este propósito y esperamos coronar su esfuerzo con éxito
a finales de este año. De hecho, ya contamos con varias aduanas
yuxtapuestas, y además hemos simplificado el paso de las personas
en nuestros puestos limítrofes.
Sin embargo, el fortalecimiento de nuestra integración también
requiere del fortalecimiento de sus instituciones. Nuestra población
siente que las instituciones cimeras, Parlamento Centroamericano y la
Corte Centroamericana de Justicia, no cumplen con su cometido. Por esto,
junto con el resto de los Presidentes de la Región, nos proponemos
revisarlas a fondo, de tal forma que se conviertan en instituciones creíbles
y eficaces, capaz de contribuir al proceso integracionista. De no ser
así, estas instituciones deberían ser cerradas.
Nuestro proceso de apertura
comercial nos lleva ahora a cerrar las negociaciones de libre comercio
con Canadá y Chile e iniciar las negociaciones con la Unión
Europea. Nuestra vocación es de apertura hacia el mundo, con base
en equidad. Seguiremos abogando por la protección de nuestros productos
claves, a la vez que insistiremos en la asimetría basada en el
tamaño y el avance tecnológico de nuestras economías.
La competitividad de nuestras
empresas requiere de mejor infraestructura. A ese fin, hemos contratado
con el sector privado el suministro de energía a precios históricamente
bajos; entre un tercio y la mitad de los precios contratados por otras
Administraciones. Por primera vez en muchos años podemos decir
que contaremos con suficiente energía a precios atractivos, de
tal forma que los inversionistas puedan sentirse seguros. Por otro lado,
intensificamos los esfuerzos por desarrollar nuestros recursos renovables
y hemos aprobado más pequeños y medianos proyectos de energía
renovable que en todas las Administraciones anteriores juntas en los últimos
20 años, esperamos llevar a licitación casualmente dentro
de pocos meses un proyecto hidroeléctrico de tamaño mediano
de 100 megavatios conocido ahora como piedras amarillas anteriormente
y como el Patuca Tres.
En telecomunicaciones, decidimos
terminar con el monopolio que existía y otorgar una segunda licencia
celular, con lo cual hemos obtenido mejores precios y calidad en el servicio.
En telefonía fija,
con la participación del sector privado, decidimos acabar con la
demanda insatisfecha, que en muchos casos significaba esperas hasta de
10 años y desgraciadamente también muy poca equidad porque
los que estaban esperando eran aquellos que tenían menos acceso
al poder político o económico, eso nos había convertido
en el país Centroamericano con la más baja penetración
telefónica y con las más largas listas de espera. Este mes
ha comenzado a operar la primera empresa privada de telefonía fija,
y esperamos que al final de mi mandato se haya duplicado el número
de líneas fijas. En dos años lograremos igualar lo que se
ha hecho en toda la historia anterior en telefonía en nuestro país.
Hemos duplicado la densidad de teléfonos, ya.
Y, para el final de este periodo
de gobierno aquí contando las fijas y también las celulares
y las inalámbricas esperamos haber triplicado la densidad telefónica
en un periodo de gobierno.
En cuanto a puerto y aeropuertos,
renegociamos el contrato de concesión de nuestros aeropuertos y
confiamos en que los próximos meses veremos directamente los frutos
de esta renegociación. En puertos, hemos logrado avanzar en el
proceso de certificación, y estamos seguros que lograremos certificar
a Puerto Cortes en tiempo y en forma. En efecto seremos uno de los primeros
puertos a nivel mundial de lograr la certificación. Claramente,
nuestra competitividad requiere un puerto seguro y eficiente, y eso es
lo que nos proponemos todos lograr.
Sin embargo, un puerto eficiente
sin buenas vías de comunicación no es lo que se requiere,
ni es suficiente para nuestro desarrollo. Por eso nos proponemos mejorar
nuestras carreteras incluyendo aquel sueño de unir a El Salvador
y Nicaragua con el puerto en el norte en el Atlántico o sea lo
que hemos llamado el corredor logístico o el canal seco.
Con la participación
de las comunidades, hemos construido la infraestructura para la prestación
de servicio de salud, educación, agua y saneamiento.
Hemos recibido el reconocimiento de la comunidad internacional al habérsenos
seleccionado para participar en la iniciativa Todos con Educación.
Hemos logrado cobertura prácticamente
universal en la merienda escolar en un programa reconocido por el Programa
Mundial de Alimentos como uno de los más exitosos. Esto tendrá
un impacto directo en aumentar la escolaridad de los más pobres
de nuestro país. Igualmente se nos ha reconocido nuestra lucha
contra el VIH SIDA, la tuberculosis y la malaria, lucha que libramos con
el apoyo del Fondo Global. Nuestro esfuerzo en estas aéreas se
basa en la participación comunitaria y de los municipios. No se
trata de “privatizar”, como incorrectamente, y a veces falazmente,
dicen algunos. Se trata de darles a los individuos, a la sociedad civil,
el papel protagónico que le corresponde en la conducción
de su propio desarrollo.
Desde su inicio, mi Gobierno
tomó el camino de la honestidad, la transparencia, la austeridad
y la lucha contra la corrupción. A diferencia de gobiernos que
se dedican a la infructuosa labor de desacreditar los informes de Transparencia
Internacional, tomamos la decisión de invitarlos para que compartieran
con nosotros las experiencias exitosas en pro de la transparencia y del
combate a la corrupción. Durante su visita recién, Transparencia
pudo evaluar positivamente, las múltiples medidas que hemos tomado
para combatir las raíces propias de la corrupción. Como
parte de nuestra lucha, también hemos firmado la Convención
de las Naciones Unidas contra la corrupción.
Sabemos que algunas de estas
medidas producirán frutos en muchos años de ahora y que
no todas contribuirán de manera inmediata a reducir ni siquiera
la percepción de corrupción.
Sin embargo, nuestro esfuerzo
se basa en una visión de mediano y largo plazo, que privilegia
lo sustancial por encima de la politiquería y el teatro. Estamos
convencidos que esto es lo que nuestro país requiere y seguiremos
trabajando con Transparencia Internacional para mejorar lo que ya venimos
haciendo. Igualmente, fortaleceremos el Consejo Nacional Anticorrupción
en un esfuerzo conjunto con la sociedad civil y con los cooperantes.
Son notorios además, los avances en la implantación de un
sistema transparente de compras y contrataciones del Estado. Para ello,
contamos con el apoyo de la oficina de Naciones Unidas, PNUD y fortalecemos
la capacidad del Estado. También hemos contratado una firma internacional
para auditar las compras y contrataciones del Estado. Vamos por la ruta
correcta, aunque sabemos y reconocemos que tenemos mucho trecho que recorrer
todavía.
Por otro lado, hemos instaurado
mecanismos permanentes de dialogo y concertación. Completamos la
primera etapa del Gran Dialogo Nacional y ahora buscamos concertar, en
el seno del FONAC, Foro Nacional de Convergencia una política energética
que nos permita hacer enfrente a los altos precios del petróleo
que prevalecen internacionalmente. Asimismo, hemos conducido múltiples
diálogos en el ámbito nacional y también regional,
en torno a la Estrategia de Combate a la Pobreza y alrededor de la cooperación
para el desarrollo. Los hondureños somos personas de dialogo y
como gobierno continuaremos dialogando para superar nuestras diferencias.
Hemos sentado las bases que
harán posible una notable reducción de nuestra deuda externa,
mediante la conclusión de la iniciativa HIPC o sea de los países
altamente endeudados. Ustedes son nuestros aleados para asegurar que lo
logremos a comienzos del año próximo. Hemos pagado un alto
costo todos los hondureños, en términos de la disponibilidad
de recursos para nuestro desarrollo y de los sacrificios que hemos pedido
a todo nuestro pueblo; esperamos ahora cosechar los frutos de nuestro
sacrificio. Igualmente, confiamos en que ustedes nos acompañaran
para asegurar que los recursos para la condonación multilateral
estén disponibles oportunamente.
Mucho hemos logrado, pero mucho
resta por hacer. Necesitamos crecer como lo decía don Miguel a
tasas mucho más altas y constantes, para subrayar lo que decía
don Miguel, crecer al 3.2% aunque fue la 5 tasa más alta de América
Latina el año pasado es apenas un poco más alta que el crecimiento
poblacional o sea que en términos per capital prácticamente
no crecimos.
Necesitamos que nuestro desarrollo
sea influyente y que reduzca la pobreza eso requiere de tasas de crecimiento
de 5 ó de 6% o más en forma continua cosa que no hemos logrado
los hondureños en los últimos 20 años, pero si estamos
convencidos que con las reformas que hemos logrado hasta ahora, reformas
de fondo tanto en la estabilización de la economía como
las estructuras económicas e institucionales son la forma de lograrlo.
Tenemos también que
avanzar en la profundización de nuestra democracia, volviendo nuestras
instituciones cada día más legitimas debemos de intensificar
la lucha contra la corrupción. Debemos velar por el respeto de
los derechos humanos. Nos esforzamos por esclarecer las muertes de nuestros
jóvenes, pero aquí también sabemos que falta mucho
por hacer. Las tragedias en nuestras cárceles nos obligan a invertir
recursos en su modernización. Sin embargo, debemos hacerlo sin
dejar de atender las necesidades de nuestro pobres y sin dejar de priorizar
la protección de los ciudadanos inocentes victimas del crimen.
En todas estas tareas necesitamos de su colaboración.
Les invitamos a que caminen
con nosotros el resto del trecho que nos falta por andar. Si así
lo hacemos, caminaremos erguidos, orgullosos. Ustedes por la satisfacción
de ayudar a un pueblo noble, sacrificado y sobretodo siempre agradecido
y nosotros por haber contribuido alcanzar el anhelo de todos los hondureños
de poder vivir con dignidad.
Hoy necesitamos de una alianza
estratégica basada en el apoyo político y moral de la Comunidad
Internacional para completar las transformaciones que anhelamos todos
los hondureños, sabemos que juntos con ustedes los hondureños
y la Comunidad Internacional lo podemos lograr.
Muchas gracias
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