Discurso
del Presidente Maduro en la firma del decreto 101-2003 para declarar ilegal
las armas de guerra
Señor Presidente del CN, don Porfirio Lobo Sosa,
señor Secretario, abogado Orlando Hernández, señores
diputados y diputadas, compañeras y compañeros de gobiernos,
señores de los medios de comunicación.
Hoy damos otro golpe a los delincuentes, otro avance en
la lucha contra la criminalidad en nuestro país, puedo decirles
con absoluta seguridad que de las firmas que más me satisfacen
son las que implican golpear a los delincuentes, y me siento especialmente
contento de que este acto implica un apoyo total de la representación
máxima del pueblo en el Congreso Nacional.
Ha sido iniciativa del Congreso acompañar al Ejecutivo
desde el primer día de gobierno para lograr mayor seguridad para
los ciudadanos y el día de hoy quiero agradecerle al señor
Presidente del Congreso, don Porfirio Lobo Sosa, al señor secretario,
al señor Presidente de la Comisión de Seguridad, al señor
vice-presidente y a todos los diputados que han votado a favor de esta
medida que estoy seguro fortalecerá la capacidad más que
de los órganos del Estado en la lucha por seguridad, yo diría
que la capacidad de todos los ciudadanos.
Con esta ley que hoy sanciono y que daré instrucciones
inmediatas para su publicación, estamos diciéndole a la
ciudadanía: “apoyaremos a todos aquellos que nos acompañen,
lograremos hacer más seguro para ustedes la denuncia, no toleraremos
transgresiones, la lucha la atacaremos cada día para afrontar el
reto que se presenta, en fin no descansaremos ni un instante en lograr
mayor seguridad para nuestro pueblo.
El día de ayer estuve en una cumbre conjunta de
los presidentes centroamericanos con el Presidente José María
Aznar del gobierno de España, donde también hablamos de
iniciativas conjuntas centroamericanas y donde como Presidente de Honduras
presenté para discusión la necesidad de lograr cooperación
regional en contra del crimen.
Me siento muy satisfecho por esta ley y quiero también
hacer un llamado a todos los ciudadanos para que a partir de este momento
procedan a entregar las armas prohibidas sujeto de este decreto dentro
de los 90 días siguientes a su publicación.
Creo que aun mejor sería que sea de inmediato,
se les reconocerán mil lempiras por arma entregada con excepción
de las armas de fabricación casera, pero aun más que este
reconocimiento lo importante es que lograremos un desarme de este tipo
de armas que tanto luto le han causado a todos nuestros compatriotas.
Nuevamente muchas gracias señor Presidente del
Congreso, señores diputados por este apoyo, más que al gobierno
a todo el pueblo hondureño.
Gracias.
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