| El
propósito es recoger a todos los niños de y en la calle,
aunque por lo pronto solo se hará con los que corren mayor riesgo,
ya que todavía no se cuenta con muchos centros que estén
bien dotados para su atención.
Ocaña expresó
que el ministerio de Seguridad ya cuenta con un presupuesto importante
para el próximo año para recoger niños de la calle
y llevarlos a centros donde estarán por 72 horas mientras sus casos
son estudiados por especialistas.
Asimismo se instalarán
teléfonos de emergencias para recibir denuncias relacionadas con
los menores. También se contempla dar apoyo a su familia ya que
se pretende acabar con el comercio que se hace con algunos de ellos a
través de la mendicidad o cualquier otro tipo de abusos.
La idea es descongestionar
al Instituto de la Niñez y la Familia, IHNFA, fortaleciendo el
programa de Madres Solidarias que se puede hacer cargo de los menores
que no requieren tratamientos especiales y que pueden formar parte de
una familia.
De esa manera el IHNFA
quedará disponible para recibir los niños que serán
recogidos de la calle, mientras tanto se gestionará con otras instituciones
la apertura de más centros para que todos los menores que actualmente
están desamparados sean atendidos.
También se
reforzará el centro de rehabilitación de menores de Jalteva
en cuanto a disciplina, ya que es un lugar abierto, al cual se podrán
mandar a algunos de los niños una vez que se haga una distinción
de su problemática.
Los niños tienen
todo el derecho del mundo a tener educación, salud, alimentación
y sobre todo a tener el afecto, estos elementos son básicos para
recuperarlos de su situación, manifestó la esposa del mandatario.
“Da la impresión
que nos estamos acostumbrando a ver estos pequeños en la calle
y parece que ello forma parte de una estampa que ni vemos. Es muy triste
que nuestros hijos vean a niños de su misma edad pidiendo cuando
paramos el coche en una esquina y estemos tan insensibilizados que ni
les miremos”, agregó.
Para Ocaña de Maduro es el momento de abordar la situación
y revisar el marco legal para recoger a estos niños y llevarlos
a algún lugar, ya que considera que estos pueden ir a parar a las
maras u otros grupos peligrosos, además pueden ser abusados en
cualquier momento.
Aunque no se tienen
cifras concretas, se calcula que sólo en Tegucigalpa hay unos 5
mil niños que están en una situación de peligro social
importante y en todo Honduras se estima que existen unos 300 mil infantes
que viven en situaciones precarias.
Cabe destacar que
no toda esa cantidad de menores está en situación de calle
pero algunos necesitan apoyo porque sufren de desnutrición o son
abandonados por la pobreza de sus familiares u otros motivos.
Fueron invitados para
esta reunión los representantes de las alcaldías de Tegucigalpa
y San Pedro Sula, ya que son las ciudades que presentan el mayor problema
de niños en riesgo. También estuvo presente el ministro
de Seguridad Oscar Álvarez y el reverendo Mario Fumero.
También participaron
los delagados de la iglesia Católica, la Fiscalía del menor,
el Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia, IHNFA y
el Comité para la Defensa de los Derechos Humanos, Codeh.
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