La
directora del centro Martha Emilia Aguilar le informó a Álvarez
que en el mismo se tienen muchas carencias entre ellas cubre colchones,
ropa, cortinas, pañales, alimentación y juegos educativos.
Asimismo se necesita
un mejoramiento general en su infraestructura física como la reparación
del encielado, el sistema eléctrico y encementado en algunos de
sus patios.
“También
necesitamos platos, vasos y cucharas ya que debemos esperar que coman
unos niños, lavamos los utensilios y luego les damos a los demás
porque no tenemos suficientes”, agregó.
Álvarez manifestó
que personalmente colaborará para mejorar las necesidades básicas
de los niños y niñas.
Asimismo prometió
gestionar a través de las respectivas instituciones del Estado
como el Fondo Hondureño de Inversión Social, FHIS, ENEE
y otras para que cada una en su campo pueda resolver los problemas a él
planteados.
Esta guardería
alberga a unos 185 infantes hijos de madres solteras o matrimonios de
escasos recursos que no tienen la capacidad económica para pagar
una guardería privada, que proceden de diferentes barrios y colonias
de Tegucigalpa.
Los menores permanecen
en el local desde las seis de la mañana hasta las cinco de la tarde.
Ahí se les proporciona una merienda por la mañana y se les
brinda la educación prebásica, kinder y preparatoria.
El centro Infantil
Arco Iris depende del Instituto Hondureño de la Niñez y
la Familia, IHNFA, sin embargo el bajo presupuesto que manejan no les
alcanza para atender a los pequeños en óptimas condiciones.
Las madres beneficiarias
pagan solamente un precio simbólico de 20 lempiras al mes que son
invertidos en la alimentación de los pequeños y las encargadas
hacen lo que pueden para el beneficio de ellos.
Santos Rufina Antúnez
lleva sus dos pequeñas (gemelas) de tres años todos los
días a la guardería. Ella es una madre soltera y no tiene
un trabajo fijo. Cuenta que la directora del centro de Salud de la colonia
San Miguel le da oportunidad de ganarse la vida, pero hay días
que no tiene mucha suerte.
 |
Relata que se
encarga de lavar el sanitario de ese centro de salud y a cambio pide
una contribución a cada paciente que desea utilizarlo que consiste
en un lempira. “A veces hay gente que no quiere colaborar o
mejor no entran, aunque no es obligatorio pagar, hay días que
hago poquito dinero”, expresó. |
Antúnez luego
de platicar con Ricardo Álvarez dijo que confiaba en que sus hijas
estarán mejor porque está segura que la ayuda que él
proporcionará será de mucho beneficio tanto para los padres
como para los pequeños que reciben asistencia en ese lugar. mc/dip
Subir |