Ricardo Álvarez recibió esta mañana en su despacho a la señora María Amparo Galéas, viuda de Domingo Flores, quien, según versiones difundidas por los medios de comunicación del país, falleció el pasado 28 de octubre debido a que los manifestantes del Bloque Popular no permitieron el paso del automóvil que lo conducía hacia el Hospital Escuela donde le proporcionarían atención médica a una herida de bala que el fuera inferido durante un asalto.
Durante la reunión el funcionario gestionó, por la vía telefónica, con las autoridades del hospital San Felipe que la señora Galéas sea atendida en la sala de maternidad de ese centro asistencial donde hoy se le practicó una prueba de ultrasonido para determinar el estado de salud del bebe.
Además se comprometió a proporcionarle un empleo a partir del mes de enero de 2004 con el fin de que la viuda de Flores cuente con una fuente de ingresos con la cual mantener a sus cinco hijos.
El Secretario Privado le proporcionó ayuda económica de su patrimonio personal para que satisfaga las necesidades básicas de su familia y seguirá propiciando condiciones que puedan garantizarle una vida decente, tanto a ella como a su familia, mientras se le ubica en un puesto de trabajo.
“Estoy muy agradecida con el licenciado Álvarez porque me ha apoyado en el momento que más lo he necesitado” manifestó la viuda de Domingo Flores quien además aseguró que desde el día en que falleció su esposo ha recibido el apoyo del Gobierno del Presidente Ricardo Maduro, del ministro de Seguridad Oscar Álvarez, también a título personal, lo cual le ha permitido seguir manteniendo a sus hijos.
La viuda de Flores exteriorizó que la muerte de su esposo es consecuencia de la toma de calles y carreteras que frecuentemente realizan grupos gremiales como la del martes 28 de octubre en la capital.
Ese día Domingo Flores, quien trabajaba como guardia de seguridad de una compañía privada, fue baleado por delincuentes que, en punto de Comayagüela, asaltaron el carro repartidor al que estaba asignado pero debido a que los manifestantes obstaculizaban la circulación vehicular su traslado al Hospital Escuela no fue posible.
“Mi esposo estuvo esperando vivo por más de una hora para que le permitieran el paso a un lugar donde le proporcionaran atención médica y por eso murió”, afirmó María Amparo. sc/dip
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