El
compromiso del mandatario fue asumido en una reunión realizada
en Casa Presidencial con los líderes tribales de 32 comunidades
localizadas en el departamento de Yoro y en la zona norte de Francisco
Morazán.
El representante de las tribus Xicaques de Yoro, José
Amado Cáceres, agradeció el compromiso asumido por el mandatario,
pues consideró que su apoyo será importante para solucionar
los problemas educativos que enfrentan las comunidades de esta etnia.
“Nos vamos satisfechos porque el Presidente nos
ha dado una excelente respuesta”, en el sentido de que girará
instrucciones para que se garantice la estabilidad laboral de los docentes
que laboran en la zona.
Asimismo autorizará incrementos salariales para
todos los maestros ya que desde hace cuatro años no se les revisa
los sueldos, agregó. Las comunidades tolupanes cuentan con alrededor
de 150 maestros con un promedio de 80 alumnos por docente.
Maduro también se comprometió a agilizar
la entrega de la merienda escolar para que ésta llegue eficientemente
a todas las comunidades, así como el programa de bonos escolares
para que los niños asistan a sus clases con todas las herramientas
básicas para el aprendizaje.
A pesar de que en la reunión sólo se habló
de asuntos educativos, Cáceres dijo que sus comunidades adolecen
también de deficiencia en los servicios de salud por lo que proliferan
enfermedades como malaria, tuberculosis, dengue, además de la desnutrición.
En la actualidad la población xicaque es de alrededor
de 30 mil personas, que viven en deplorables condiciones económicas
y sociales que se manifiesta en el escaso nivel productivo y falta de
servicios de educación, salud, e infraestructura.
En la reunión además del Presidente Maduro
estuvo presente la Primera Dama de la Nación Aguas Ocaña
y las vice ministras de Educación y de La Presidencia, Elia Del
Cid y Rocío Tábora, respectivamente.
La esposa del mandatario visitó en septiembre pasado
la comunidad de San Juan, en la montaña de La Flor de donde se
trajo a dos niños, Francis Lorena Hernández Sevilla de cinco
años y Ciriáco Montes Bustillo.
Ocaña de Maduro se conmovió por el mal
estado nutricional en que se encontraban los menores y los trasladó
a su residencia de Tegucigalpa donde están siendo atendidos por
su persona y evaluados por médicos y nutricionistas. ep/dip
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