La
actividad se realizó en el centro de rehabilitación Renaciendo
que se localiza en la comunidad de Támara, Francisco Morazán
que alberga a 210 jóvenes acusados por varios delitos, 198 de ellos
varones y el resto mujeres de las maras 18 y MS.
Al evento se dio cita el asesor
en seguridad de la Presidencia Ramón Romero quien junto a un equipo
de profesionales en el ramo preparó los lineamientos del programa
que se deriva de la Ley de Prevención, Rehabilitación y
Reinserción Social de Personas en Pandillas, aprobada en el Congreso
Nacional en 2001.
Los menores infractores oscilan
entre los 10 y 18 años de edad y su mayoría está
acusada de robo, homicidios, lesiones y por asociación ilícita.
El acto fue presenciado por
los adolescentes y por 28 jovencitas que se encuentran internas también
por los mismos delitos en el centro de rehabilitación Sagrado Corazón
de María que está contiguo a las instalaciones de “Renaciendo”.
El centro visitado este día
es asistido por el Instituto Hondureño de la Niñez y la
Familia, IHNFA, una organización no gubernamental norteamericana
denominada Liberación de los Oprimidos y cuenta con el apoyo del
Despacho de la Primera Dama de la Nación.
Los internos reciben diversos
talleres de capacitación consistentes en manualidades, carpintería,
ebanistería, entre otros. En el transcurso de los últimos
seis meses alrededor de 60 jóvenes se han reinsertado a la sociedad
luego de un largo proceso de rehabilitación.
Al pronunciar su discurso Maduro
refirió que el programa nació con el objeto de prevenir
la delincuencia cuya existencia se debe a los problemas de pobreza, falta
de valores, a la poca participación ciudadana y por la mala administración
de justicia.
Recordó que desde los
primeros días de su gobierno “decimos controlar, además
de atacar las bases del problema, que sin un control efectivo inicial
que era un sentimiento de frustración por parte de la población,
una percepción de impunidad generalizada que afectaba en todos
los ámbitos del desarrollo social del país”.
Sin embargo “entramos
priorizando el control de la delincuencia ya que de lo contrario hubiese
sido difícil lograr fortalecer la confianza de los ciudadanos en
sus autoridades”, expresó.
El mandatario dijo que el programa
ha sido creado con la participación de todos los sectores de la
sociedad por lo que a corto plazo se esperan buenos resultados.
Aseguró que su gobierno
seguirá impulsando programas orientados en el combate a la delincuencia
ya que es una de las prioridades de su administración y por lo
que fue electo como gobernante.
Sin embargo insistió
en que la delincuencia se deriva de los múltiples problemas sociales
que posee el país por lo que a través de la Estrategia para
la Reducción de la Pobreza, ERP, ha delineado las acciones de inversión
en las áreas relacionadas con el desarrollo humano.
Agregó que la mayor
parte de los recursos se han destinado para la ejecución de proyectos
de salud, educación, infraestructura vial, saneamiento y electrificación,
no obstante consideró que una administración no basta para
terminar con la problemática, por lo que el seguimiento debe ser
continuo.
Por su parte el asesor en Seguridad
Ramón Romero indicó que el programa fue concebido como una
institución funcional y no como una estructura burocrática
del Estado por lo que su ejecución garantizará resultados
positivos.
Romero dijo que la política garantiza el respeto de los derechos
humanos, por lo que los beneficiados podrán reinsertarse, rehabilitarse
a la sociedad sin violación alguna del derecho fundamental del
ser humano. ep/dip.
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