Además conformará
una Junta Técnica Verificadora cuya función será
la de reordenar y corregir las deficiencias administrativas del sistema
educativo nacional, así como una Comisión Nacional de Auditoria
Social, integrada por representantes de diversos sectores de la sociedad,
encargada de garantizar la transparencia, eficiencia y calidad de los
resultados que obtenga el trabajo de dicha junta técnica.
Lo anterior es en
repuesta al pliego de peticiones formuladas en un documento público
por las organizaciones magisteriales el pasado 1 de mayo, para lo cual
el presidente Maduro conformó una comisión de alto nivel,
encabezada por el ministro de Trabajo German Leitzelar y el presidente
de la comisión de Educación del Congreso Nacional, Hugo
Vásquez.
En los últimos
22 años el sistema educativo nacional se ha caracterizado por una
permanente confrontación entre gobiernos y magisterio, que ha causado
a la nación un daño casi irreparable en perjuicio de la
educación la niñez hondureña porque no ha permitido
construir, desarrollar y lograr los objetivos de una educación
para el progreso, mejora social y consolidación de la identidad
nacional.
Se considera que la
confrontación no es un fenómeno exclusivo de la presente
administración y que por lo tanto requiere de una solución
definitiva y sostenible a fin de garantizar la consecución de una
educación de calidad para toda la población.
Los programas educativos
implementados por la actual administración han recibido críticas
y oposición de una parte de la dirigencia magisterial tanto del
nivel nacional, como local, sin participación, ni diálogo
constructivo que ofrezca mejorar esta alternativa o que proponga otra
respuesta con la eficacia de solución a los problemas que han existido
en el sistema educativo.
En función
de lo anterior y del logro de los objetivos de una mejor educación
para las nuevas generaciones, el Gobierno de la República ha resuelto
someter a examen de la Organización de las Naciones Unidas para
la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, los programas de
transformación de la educación nacional que ejecuta la Secretaría
de Educación a fin de que la ciudadanía pueda contar con
una opinión de elevada credibilidad a nivel internacional.
Con ello se propone
fortalecer la sostenibilidad y el continuado esfuerzo por elevar la calidad
de la educación de la niñez y juventud hondureñas.
Paralelamente se ha
decido crear una Junta Técnica Verificadora, constituida por representantes
de la Secretaría de Educación, las organizaciones magisteriales,
la Secretaría de Trabajo, el Tribunal Superior de Cuentas y la
Dirección Ejecutiva del Servicio Civil.
Dicha Junta deberá,
en un plazo perentorio, verificar cada caso de nombramiento, traslado,
ascenso o cualquier acción de personal docente que se hubiere realizado
en el sistema educativo nacional sin límite de fecha para investigar.
Deberá además
realizar Auditorias de Puestos para regularizar y reordenar con transparencia
el sistema y consolidar los procesos de selección conforme a lo
fijado en el Estatuto del Docente y entregar sus resultados a la Comisión
Nacional de Auditoria Social que se creará al efecto.
La Comisión
Nacional de Auditoria Social, será integrada con representantes
de la Iglesia Católica, Iglesias Evangélicas, el Consejo
de Educación Superior, el Foro Nacional de Convergencia, FONAC,
y el Foro de Organizaciones de la Sociedad Civil, FPOSC.
Esta Comisión
garantizará la transparencia, la eficiencia y la calidad de los
resultados de la Junta Técnica Verificadora.
Tales recomendaciones
fueron presentadas oficialmente a la dirigencia magisterial del país
en una reunión sostenida hoy con la comisión presidencial,
que encabeza el secretario de Trabajo German Leitzelar.
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