El
propósito de dicha estrategia es reducir la incidencia y prevalencia
de esa enfermedad que afecta a la población más pobre del
país,por sus precarias condiciones de vida.
Los departamentos que registran
mayor incidencia son, Intibucá, El Paraíso, Yoro, Francisco
Morazán, Santa Bárbara, Comayagua, Copán, La Paz
y Olancho.
Se calcula que a nivel nacional
un 6.2 por ciento de la población sufre de esa afección
y en los entre la población menor de 15 años, de los grupos
indígenas, sobrepasa el 10 por ciento, cifra considerada alarmante.
Al oficializar el Plan Estratégico
el Presidente Maduro expresó que asumía el compromiso de
combatir el Mal de Chagas, así como el de mantener vigente el programa
presentado este día, brindar los medicamentos necesarios y asegurar
que en lo que falta de su administración se continúe apoyando
a esos sectores.
Actualmente su gobierno atiende
a los habitantes de las zonas con mayor incidencia a través del
Fondo Hondureño de Inversión Social, FHIS, y su programa
“Nuestras Raíces”, y con el proyecto “Vivienda
para los Desposeídos”, ejecutado por la Secretaría
de Obras Públicas, Transporte y Vivienda, SOPTRAVI, aseguró
el jefe del Gobierno.
Indicó que estas instituciones
se encargan del mejoramiento y construcción de viviendas adecuadas,
a sus moradores se les enseña como mejorar el ambiente en el que
se desenvuelven, como mantener aseadas sus casas tanto en el interior,
como los patios y a evitar la permanencia de animales dentro de las mismas.
También les
presta atención la Secretaría de Salud que se encarga de
suministrarles medicamentos y darle seguimiento a la enfermedad, así
como practicar pruebas clínicas frecuentemente para detectar nuevos
casos.
Lo anterior se lleva a cabo con la colaboración de entidades de
la cooperación internacional como la Agencia de Cooperación
de Japón, JICA, la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional,
ACDI-PRO-MESAS, la Organización Panamericana de la Salud, OPS,
y Visión Mundial, entre otras.
Honduras diseñó
su plan estratégico orientado a lograr a fines del año 2007
la interrupción de la transmisión vectorial de la enfermedad,
ejecutando un trabajo integral y simultáneo con la participación
de instituciones públicas, no gubernamentales y organismos cooperantes.
Maduro pidió a la sociedad
hondureña que se comprometa para alcanzar la meta propuesta, ya
que este problema no es de un gobierno, ni de un año plazo, sino
un problema de país.
Datos proporcionados por las
autoridades de la Secretaría de Salud estiman que en Honduras padecen
el Mal de Chagas unas 300 mil personas, problema que se concentra en los
grupos étnicos más postergados y vulnerables como los Xicaques
o Tolupanes en la región central, Lencas en la región Sur-Oeste
y Chortí en el Noroccidente del territorio nacional. mc/dip
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