V REUNIÓN DE PRIMERAS DAMAS DE CENTROAMERICA, BELICE, PANAMÁ Y REPÚBLICA DOMINICANA
 
San Pedro Sula, Honduras C.A., 30 de septiembre de 2004
 

DISCURSO DE LA PRIMERA DAMA DE HONDURAS
AGUAS OCAÑA DE MADURO

La Información y el Derecho a una Alimentación Adecuada”

Queridas Primeras Damas y Amigas:

Leila Rodríguez de Pacheco
Wendy Widmann Lagarde de Berger
Ana Ligia Mixco de Saca
Margarita Cedeño de Fernández
Vivian del Carmen Fernández de Torrijos
Amalia Frech de Alemán, Representante
De la Primera Dama de Nicaragua.

Mi saludo cariñoso a la Sra. De Bolaños y a la Sra. de Musa que no han podido unirse a esta “V Reunión”

Estimado Sr. Bonasso, representante del Instituto Interamericano del Niño

Estimado Dr. Fernando Tomé Abarca, Representante del Instituto Interamericano del Niño por Honduras

Representantes de organismos Internacionales, del cuerpo Diplomático
Miembros de la Prensa

Distinguidos invitados e invitadas: en nombre del gobierno que preside mi esposo el Presidente Ricardo Maduro, de nuestro pueblo y el mío propio, les doy la más cordial bienvenida a nuestro país.

San Pedro Sula recibe esta visita con el deseo de mostrarles un pueblo comprometido y hospitalario, merecidamente orgulloso, por su solidaridad y entrega.

Como esposas de líderes y presidentes de países que enfrentan la pobreza frontalmente, que viven los efectos de un limitado acceso a la nutrición infantil a los servicios básicos de salud y a la educación, con niveles altos de delincuencia y elevado desarraigo familiar, impregnadas de un fuerte compromiso, no podemos permanecer ajenas a estas circunstancias.

Debemos acompañar a nuestro pueblo en los momentos más difíciles, entregarles a manos llenas, nuestro aliento y apoyo solidario en una lucha que ha de ser infatigable, sincera, generosa y sacrificada, siempre tesonera y plena de humanidad, pretendiendo forjar conciencias y propulsando ideales y progreso.

Debemos, asimismo ser valuarte en la lucha por los derechos de los más desposeídos, incansables contra la apatía, la irresponsabilidad y el egoísmo. Conscientes de que no podemos acabar con el dolor y la tragedia humana, sí sabemos que podemos encabezar la esperanza.

Creo importante que nosotras alcemos la voz aún en medio de la polémica, en la denuncia de la violación de derechos de nuestra niñez, reclamando la protección de la mujer que vive la terrible situación de la violencia doméstica y de la desigualdad social, concienciando a gobernantes y organizaciones internacionales, de la importancia de la inversión en educación y formación profesional de niñas y mujeres.

Buscando siempre políticas de integración de colectivos marginados, sin olvidar el impulso de campañas de información para divulgar sus derechos así como los mecanismos de protección con que cuentan, y, sin duda, despertar la sensibilidad de muchos sobre temas que, desgraciadamente preocupan sólo a unos pocos. Estamos al servicio, también, de coordinar y aunar esfuerzos en esta dirección.

Confío profundamente en nuestro poder motivador como la luz intensa que alumbra el espacio que nos separa de nuestros grandes objetivos, haciendo que todos crean en metas lejanas, como: rescatar y a atender a la totalidad de los niños en situación de calle y erradicar el trabajo y la explotación sexual-comercial de nuestros pequeños,

Consolidar con recursos el derecho a la alimentación, salud y educación de los niños, proporcionarles los medios necesarios para la persecución y castigo de los delitos cometidos sobre los mismos, así como establecer los medios para su inmediato rescate en caso de abuso sexual, maltrato o abandono.

Son enormes nuestros retos y no exentos de dificultad, “el progreso, como decía Robert Kennedy, es una bella palabra, pero su motor es el cambio y este tiene sus enemigos”.

Nosotras debemos llevar el corazón en la cabeza, ser valientes, física y psicológicamente, para poder así enfrentar nuestra responsabilidad.

Ser Primeras Damas es un privilegio de Dios, un privilegio que no alcanzamos por meritos propios, pero su desempeño sí conlleva un juicio de la sociedad propia e internacional y lo consolidamos en nombre propio.

Hacer o no, está en nuestras manos, si bien, el alimento mayor puede estar en abrigarnos en los que ya tienen años en una trayectoria de lucha por los más pobres, los que han formado a través de los años, correctamente, generaciones de huérfanos, y los que han rehabilitado jóvenes victima de las drogas y pandillas, en definitiva, los que han empujado ese “Progreso” con mayúsculas.

Ser esposa del Presidente nos abre puertas para proyectarnos hacia la población más desposeída. Aunque no somos políticos poseemos los medios para, de alguna forma, influenciar en ellos. Aunque no contamos con suficiente recursos para ejecutar muchos proyectos sociales, tenemos el poder de convocatoria para buscar de los demás ciudadanos un cambio de actitud que respalde nuestra labor de proyección social.

Compartimos una problemática común por lo que es fácil nuestra colaboración, juntas podemos ser más fuertes.

La desnutrición infantil, que centra nuestra reunión, preocupa a mi esposo y su gobierno sobremanera, plasmándolo, así, con esfuerzos económicos y políticos en un programa de Merienda Escolar que ha llegado a ser el de mayor cobertura en Centro y Sudamérica.

Quiero compartirles que las cifras que motivaron esa inquietud en mi esposo cobraron rostro en tres de nuestros pequeños hijos.

Ellos han sido un motor inagotable de nuestro esfuerzo, ejemplo del sufrimiento más terrible de un terrible de un niño, el que padece cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo: EL DEL HAMBRE.

En honor a ellos: ESTA REUNIÓN.

Decidí un año, dedicarme a trabajar con ustedes como aliadas, para combatir esta terrible problemática: LA DESNUTRICIÓN.

Es mi deseo que de esta reunión salgan consolidadas nuestras futuras acciones, aprendamos de nuestras mutuas experiencias y podamos siempre ayudar aún más a nuestros pueblos.

No quiero finalizar sin dejar de reconocer públicamente el papel tan importante que desempeñan los Organismos y Agencias Internacionales, Iglesias, ONGs, empresas Privadas y Voluntarios, ya que ellos son los que hacen posible que muchos proyectos que ejecutamos sigan adelante.

A todos ellos MUCHAS GRACIAS.

Mi agradecimiento personal también, durante estos casi dos años de trabajo, a los MEDIOS DE COMUNICACIÓN quienes, incansables, me acompañaron, incluso hasta las 3 de la mañana, o partiendo a las 4 de la mañana, por las calles de Tegucigalpa y San Pedro sula, rescatando menores o entrando en clubes y prostíbulos identificando niñas y adolescentes…..

Gracias por su dedicación y valentía

Ustedes han documentado la realidad que deseamos cambiar y han despertado conciencias, en nuestro país, y más allá de nuestras fronteras.

Queridas Amigas…

Nuevamente Bienvenidas. Espero que disfrutemos y aprendamos juntas.

Honduras las acoge con enorme cariño.


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