DISCURSO
DE LA PRIMERA DAMA DE HONDURAS
AGUAS OCAÑA DE MADURO

“La Información
y el Derecho a una Alimentación Adecuada”
Queridas Primeras
Damas y Amigas:
Leila Rodríguez
de Pacheco
Wendy Widmann Lagarde de Berger
Ana Ligia Mixco de Saca
Margarita Cedeño de Fernández
Vivian del Carmen Fernández de Torrijos
Amalia Frech de Alemán, Representante
De la Primera Dama de Nicaragua.
Mi saludo cariñoso
a la Sra. De Bolaños y a la Sra. de Musa que no han podido unirse
a esta “V Reunión”
Estimado Sr. Bonasso,
representante del Instituto Interamericano del Niño
Estimado Dr. Fernando
Tomé Abarca, Representante del Instituto Interamericano del Niño
por Honduras
Representantes de
organismos Internacionales, del cuerpo Diplomático
Miembros de la Prensa
Distinguidos invitados
e invitadas: en nombre del gobierno que preside mi esposo el Presidente
Ricardo Maduro, de nuestro pueblo y el mío propio, les doy la más
cordial bienvenida a nuestro país.
San Pedro Sula recibe
esta visita con el deseo de mostrarles un pueblo comprometido y hospitalario,
merecidamente orgulloso, por su solidaridad y entrega.
Como esposas de líderes
y presidentes de países que enfrentan la pobreza frontalmente,
que viven los efectos de un limitado acceso a la nutrición infantil
a los servicios básicos de salud y a la educación, con niveles
altos de delincuencia y elevado desarraigo familiar, impregnadas de un
fuerte compromiso, no podemos permanecer ajenas a estas circunstancias.
Debemos acompañar
a nuestro pueblo en los momentos más difíciles, entregarles
a manos llenas, nuestro aliento y apoyo solidario en una lucha que ha
de ser infatigable, sincera, generosa y sacrificada, siempre tesonera
y plena de humanidad, pretendiendo forjar conciencias y propulsando ideales
y progreso.
Debemos, asimismo
ser valuarte en la lucha por los derechos de los más desposeídos,
incansables contra la apatía, la irresponsabilidad y el egoísmo.
Conscientes de que no podemos acabar con el dolor y la tragedia humana,
sí sabemos que podemos encabezar la esperanza.
Creo importante que
nosotras alcemos la voz aún en medio de la polémica, en
la denuncia de la violación de derechos de nuestra niñez,
reclamando la protección de la mujer que vive la terrible situación
de la violencia doméstica y de la desigualdad social, concienciando
a gobernantes y organizaciones internacionales, de la importancia de la
inversión en educación y formación profesional de
niñas y mujeres.
Buscando siempre políticas
de integración de colectivos marginados, sin olvidar el impulso
de campañas de información para divulgar sus derechos así
como los mecanismos de protección con que cuentan, y, sin duda,
despertar la sensibilidad de muchos sobre temas que, desgraciadamente
preocupan sólo a unos pocos. Estamos al servicio, también,
de coordinar y aunar esfuerzos en esta dirección.
Confío profundamente
en nuestro poder motivador como la luz intensa que alumbra el espacio
que nos separa de nuestros grandes objetivos, haciendo que todos crean
en metas lejanas, como: rescatar y a atender a la totalidad de los niños
en situación de calle y erradicar el trabajo y la explotación
sexual-comercial de nuestros pequeños,
Consolidar con recursos
el derecho a la alimentación, salud y educación de los niños,
proporcionarles los medios necesarios para la persecución y castigo
de los delitos cometidos sobre los mismos, así como establecer
los medios para su inmediato rescate en caso de abuso sexual, maltrato
o abandono.
Son enormes nuestros
retos y no exentos de dificultad, “el progreso, como decía
Robert Kennedy, es una bella palabra, pero su motor es el cambio y este
tiene sus enemigos”.
Nosotras debemos llevar
el corazón en la cabeza, ser valientes, física y psicológicamente,
para poder así enfrentar nuestra responsabilidad.
Ser Primeras Damas
es un privilegio de Dios, un privilegio que no alcanzamos por meritos
propios, pero su desempeño sí conlleva un juicio de la sociedad
propia e internacional y lo consolidamos en nombre propio.
Hacer o no, está
en nuestras manos, si bien, el alimento mayor puede estar en abrigarnos
en los que ya tienen años en una trayectoria de lucha por los más
pobres, los que han formado a través de los años, correctamente,
generaciones de huérfanos, y los que han rehabilitado jóvenes
victima de las drogas y pandillas, en definitiva, los que han empujado
ese “Progreso” con mayúsculas.
Ser esposa del Presidente
nos abre puertas para proyectarnos hacia la población más
desposeída. Aunque no somos políticos poseemos los medios
para, de alguna forma, influenciar en ellos. Aunque no contamos con suficiente
recursos para ejecutar muchos proyectos sociales, tenemos el poder de
convocatoria para buscar de los demás ciudadanos un cambio de actitud
que respalde nuestra labor de proyección social.
Compartimos una problemática
común por lo que es fácil nuestra colaboración, juntas
podemos ser más fuertes.
La desnutrición
infantil, que centra nuestra reunión, preocupa a mi esposo y su
gobierno sobremanera, plasmándolo, así, con esfuerzos económicos
y políticos en un programa de Merienda Escolar que ha llegado a
ser el de mayor cobertura en Centro y Sudamérica.
Quiero compartirles
que las cifras que motivaron esa inquietud en mi esposo cobraron rostro
en tres de nuestros pequeños hijos.
Ellos han sido un
motor inagotable de nuestro esfuerzo, ejemplo del sufrimiento más
terrible de un terrible de un niño, el que padece cada día,
cada hora, cada minuto y cada segundo: EL DEL HAMBRE.
En honor a ellos:
ESTA REUNIÓN.
Decidí un
año, dedicarme a trabajar con ustedes como aliadas, para combatir
esta terrible problemática: LA DESNUTRICIÓN.
Es mi deseo que de
esta reunión salgan consolidadas nuestras futuras acciones, aprendamos
de nuestras mutuas experiencias y podamos siempre ayudar aún más
a nuestros pueblos.
No quiero finalizar
sin dejar de reconocer públicamente el papel tan importante que
desempeñan los Organismos y Agencias Internacionales, Iglesias,
ONGs, empresas Privadas y Voluntarios, ya que ellos son los que hacen
posible que muchos proyectos que ejecutamos sigan adelante.
A todos ellos MUCHAS
GRACIAS.
Mi agradecimiento
personal también, durante estos casi dos años de trabajo,
a los MEDIOS DE COMUNICACIÓN quienes, incansables, me acompañaron,
incluso hasta las 3 de la mañana, o partiendo a las 4 de la mañana,
por las calles de Tegucigalpa y San Pedro sula, rescatando menores o entrando
en clubes y prostíbulos identificando niñas y adolescentes…..
Gracias por su dedicación
y valentía
Ustedes han documentado
la realidad que deseamos cambiar y han despertado conciencias, en nuestro
país, y más allá de nuestras fronteras.
Queridas Amigas…
Nuevamente Bienvenidas.
Espero que disfrutemos y aprendamos juntas.
Honduras las acoge
con enorme cariño.
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