Los
trabajos se realizarán en dos etapas, invirtiéndose en la
primera un total de 350 mil dólares aproximadamente y el resto
en la segunda.
Con ello se beneficiarán cerca de 200 menores de
entre 4 y 18 años que se encuentran en ese centro que está
bajo el mando del Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia,
IHNFA.
La remodelación consiste en el mejoramiento de
las casitas de los niños, las oficinas, el comedor, los jardines,
en fin, todo aquel sitio que se encuentre en mal estado y requiera de
cualquier cambio o mejora.
Asimismo se traerán maestros en diversas áreas
para capacitar al personal para que brinden una atención altamente
calificada a los infantes y adolescentes que conviven en el lugar, lo
mismo que el mejoramiento de la alimentación y ayuda médica.
Otro aspecto es el mejoramiento de la seguridad del centro
para lo cual han contratado personal que apoyará al ya existente,
ya que se dieron quejas que por falta de personal, en algunas ocasiones
se daban abusos o se corría el riesgo de que personas extrañas
pudieran ingresar sin autorización.
El apoyo proviene de la Fundación Social Esperanza
Internacional que forma parte del Ministerio de Cristo Central cuyos representantes
estuvieron en el evento, entre ellos Lorny Jones, Mario Solórzano
y Teresa Hysell.
Ocaña de Maduro contó que inició
conversaciones con el personal del Ministerio de Cristo Central para que
les apoyaran en diversos proyectos, a quienes pidieron que identificaran
en donde estaba su corazón para brindar ese apoyo.
Añadió que ellos escogieron Casitas Kennedy
por lo que decidieron hacer la inversión en el mismo, situación
que la hace sentirse muy satisfecha porque conoce las necesidades del
refugio y sabe que es uno de los que mas requieren de esa colaboración.
Cabe destacar que su despacho también ha brindado
un apoyo permanente a esta institución llevando alimentos, medicinas,
ropa, enseres y otros donativos para beneficio de los internos.
Para Jonhy Méndez, un pequeño de 15 años
que sufre de invalidez desde su nacimiento, hoy es un día especial,
pues ha recibido de parte de los misioneros de la Fundación Social
Esperanza Internacional, una tricicleta.
Con una sonrisa dibujada en el rostro la muestra, y con
mucha satisfacción enseña a los presentes que cuando hay
voluntad no existen barreras, pues a pesar de su impedimento físico
la maniobra muy bien.
La historia de Jonhy es como la de muchos otros niños
del país. Fue rescatado por el Despacho de la Primera Dama en la
estación de buses de Choluteca, en donde vivía y se dedicaba
a la mendicidad.
Fue ingresado a Casitas Kennedy y puesto en tratamiento
médico porque también estaba a punto de perder la vista,
sin embargo los médicos indicaron que su mal era irreversible por
lo que actualmente está casi ciego, no obstante en su corazón
existe una luz de esperanza que será difícil de apagar,
y él así lo demuestra. Mc/dip.
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