
En el término
de 90 días Honduras habrá unificado sus puestos aduanales
y liberalizado la movilización migratoria con los países
vecinos fronterizos, lo que implica un avance significativo hacia la consolidación
de la Unión Aduanera, factor fundamental en el proceso de integración
económica centroamericana, declaró este día el Presidente
Ricardo Maduro.
El mandatario hondureño expresó lo anterior
en el acto de liberalización aduanera y migratoria entre Guatemala
y El Salvador, que se llevó a cabo en horas de la mañana
en el puesto fronterizo Ciudad Pedro de Alvarado (en el lado guatemalteco)
La Hachadura (en el lado salvadoreño), al que, junto al Presidente
Enrique Bolaños de Nicaragua, asistió como invitado especial.
La ceremonia fue encabezada por los mandatarios Oscar
Berge de Guatemala y Elías Antonio Saca de El Salvador, en su condición
de presidentes anfitriones.
En el acto también estuvieron presentes los ministros
de Economía y Comercio, de Gobernación y Justicia y los
directores de migración de la región, entre otros funcionarios
involucrados en estas políticas estatales a nivel regional.
Al hacer uso de la palabra el Presidente Berger recordó
que a finales de la década de los años 50 del siglo pasado,
Centroamérica “se dispuso a recorrer el camino de la integración
económica, optimista ante la promesa de un mundo mejor para los
pueblos de esta región”.
El gobernante guatemalteco aseguró que a lo largo
de estas décadas se ha mantenido la convicción de que el
libre comercio y las alianzas productivas regionales traen consigo mayor
dinamismo económico, más inversión, más empleo
y por lo tanto mayor bienestar.
A su criterio el acto que se llevó a cabo constituye
un paso hacia el nacimiento de una nueva etapa del proyecto integracionista
centroamericano en vista de que dos países hermanos, juntos dan
un salto de calidad en el proceso de la Unión Aduanera y la Liberalización
Migratoria.
Este salto significa
implementar un mecanismo para facilitar el comercio y el movimiento de
personas a través de sus respectivas fronteras “con la certidumbre
de que esto representa un gran estímulo para las economías
de ambos países y la seguridad de que este paso será seguido
por el resto de los países de la región en los próximos
meses”.
Berger aclaró que el libre comercio, la unión
aduanera y la liberalización migratoria, no significan falta de
regulación, ausencia absoluta de controles, ni falta de seguridad,
sino que por el contrario estos mecanismos serán profundizados
porque sin bases jurídicas plenas y un ambiente de plena seguridad,
el comercio y la producción no pueden florecer.
Con este propósito, ambos gobiernos establecerán
los dispositivos que sean necesarios para garantizar el cumplimiento del
régimen de intercambio comercial establecido, así como la
seguridad en el tráfico de mercancías, vehículos
y personas.
Por su parte el Presidente de El Salvador Antonio Saca
recordó que en junio del presente año, en la 24 Cumbre Ordinaria
de Presidentes del Sistema de Integración Centroamericana, SICA,
se adoptó un marco general para la negociación de la Unión
Aduanera en Centroamérica, sobre el cual se trabaja actualmente
en un plan que incluye 11 áreas con el propósito de que
para finales del presente año la Unión Aduanera haya avanzado
sustancialmente.
Apuntó que una forma de efectividad para enfrentar
los vertiginosos cambios mundiales es la integración regional y
ese contexto los gobiernos centroamericanos le apuestan mucho a fortalecer
la integración regional, en lo político, en lo económico,
lo social, cultural y ambiental.
Para el Presidente salvadoreño en el aspecto económico,
adquiere especial relevancia la Unión Aduanera que debe responder
al principio de gradualidad, es decir que los países avancen a
la velocidad que les permita sus respectivas realidades internas.
Guatemala y El Salvador convencidos de la necesidad de
agilizar las actividades migratorias, el intercambio comercial y el tránsito
de personas decidieron impulsar nuevas medidas para profundizar la Unión
Aduanera y ese es el motivo de la reunión en ese puesto fronterizo
entre ambas naciones, dijo Saca.
Señaló que a partir de este 15 de noviembre
la poblaciones de El Salvador y Guatemala se beneficiarán con la
facilitación en el intercambio comercial y el tránsito de
personas que conlleva una serie de medidas como la eliminación
de obstáculos físicos en los puntos fronterizos, facilitación
del control vehicular, facilitación del movimiento de personas
nacionales de ambos países y de extranjeros que ingresan a sus
territorios.
Asimismo se agilizará aún más el
movimiento de productos originarios entre El Salvador y Guatemala, se
creará parques fronterizos y se evitará los obstáculos
al comercio bilateral y regional.
Aseguró que esta integración va acompañada
de rigurosas medidas de seguridad para evitar que las personas que actúan
al margen de la ley puedan aprovecharse de estos mecanismos liberacionistas.
La coordinación de las autoridades de ambos países
y las acciones de seguridad fronteriza se han fortalecido “para
que las facilidades que desde hoy quedan establecidas no se conviertan
en puerta abierta a los aprovechados”, apuntó el Presidente
salvadoreño.
El Presidente Ricardo
Maduro dijo que la unión económica tiene como único
fin el bienestar de los pueblos de la región, beneficia a los consumidores
porque brindará productos a mejores precios y calidad, generará
más competencia, más empleo y fortalecerá la capacidad
de negociación como región hacia fuera de la misma.

Se destruyó
una caseta de aduana, simbolizando la unión.
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Este proceso
también permitirá reducir el contrabando porque al eliminar
aranceles, automáticamente se elimina la motivación
para la práctica de este ilícito y “claramente
estamos cooperando en la lucha total contra el crimen, en la cual
los centroamericanos ya somos muy efectivos, así como contra
peligros tan enormes como el narcotráfico”. |
Puntualizó
que además de esto se contempla un Código de Ética,
que ya está acordado, que será aplicable a todos los funcionarios
de aduanas de Centroamérica, la unificación de la reglas
de tránsito, la conexión electrónica entre las aduanas
que prácticamente ya es una realidad, todo lo cual facilitará
el control y el intercambio de información, la transparencia y
la reducción del contrabando.
En el caso particular de Honduras anunció que en los próximos
90 días “estaremos haciendo lo mismo en las fronteras Honduras-Guatemala,
Honduras-El Salvador, Honduras-Nicaragua, con lo que el proceso de la
Unión Aduanera y de la integración económica en general,
se verá sustancialmente fortalecido y nos encaminamos a su consolidación”.
Maduro señaló que el proceso ha avanzado
significativamente, pues ya hay un 94 por ciento de los aranceles uniformados
y el acuerdo migratorio a nivel centroamericano ya está prácticamente
listo para su firma.
Agregó que esto fortalecerá la capacidad
de negociación comercial hacia fuera de la región, como
la del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados
Unidos, conocido como CAFTA, para el cual solo está pendiente la
ratificación de los respectivos congresos nacionales.
Asimismo se contempla el inicio de las negociaciones
para un Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea y hay un
acuerdo preliminar, firmado en Río de Janeiro, para un tratado
entre el MERCOSUR y Centroamérica, “de manera que hay varias
iniciativas de comercio internacional para la región como bloque”.
“Nunca antes
se ha visto el grado de compenetración, de voluntad compartida,
de recursos y tiempo invertido en integración centroamericana,
lo que no habíamos hecho en 45 años, cuando se inició
la era de la integración, lo hemos logrado en dos o tres años,
lo que merece un reconocimiento para los pueblos centroamericanos”.
jb/dip
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