DISCURSO DE LA PRIMERA DAMA AGUAS OCAÑA DE MADURO
05 de Enero de 2005



Excmo. Lic. Ricardo Maduro, Presidente de la República

Excmo. Lic. Federico Brevé, Ministro de Defensa

Excelentísimo Señor Agustín Núñez Martínez, Embajador de España

Honorable Señor Miguel Fernández Palacios, Asesor para Asuntos Internacionales del Ministro de Defensa de España

Señora Dª Marisa Sánchez,
Representante Fundación O´BELEN

Señor D. Carlos Moreno Camará, Representante Fundación O´BELEN

Honorables Miembros de la Embajada de España y de la Cooperación Española

Señores Miembros de la Tripulación

Queridos Niños y Niñas

Señores Miembros de la Prensa

Señoras y Señores:
Aprovechando los más de 1000 niños que nos acompañan esta mañana, utilizando su lenguaje, mejor les voy a contar un cuento…

Había una vez, en un lugar de España, una mujer que siempre quiso mucho a los niños.

Un día decidió ir a trabajar a otro país muy lejano al suyo y donde muchas personas aún vivían en la pobreza: era Honduras.

Trabajó duro y ayudó a algunos niños durante unos años, pensó entonces que era el momento de acercarse de nuevo a su país, pero en esos últimos días conoció a alguien muy especial en Honduras.

Ella viajo lejos de este país chiquito, pero un tiempo después, quiso Dios que volviera convertida en la Esposa del Presidente.

Como Primera Dama y con el apoyo de su esposo, podía ayudar aún más a los niños: les recogía cuando en las calles, sin hogar, tenían hambre o si eran maltratados.

Luchaba incansable por cuidarles y alegrarles, pero…no se bastaba con tanta pobreza.

Quería cambiar el mundo para ellos y que fueran realmente “niños” y su deseo era comenzar por devolverles su niñez con un juguete que no tuvieron. Pensó, para lograrlo, en pedir ayuda a los amigos de su país: España.

Sus amigos: O’BELEN y COPE que así se llamaban, mandaron pregoneros por su país pidiendo un juguete para devolver la niñez a los niños pobres de Honduras.

Les contaron que en aquel lugar algunos niños se hacían adultos sin poder jugar, que lloraban mucho más que sonreían, que algunos morían por falta de alimentos y cuidados; y que allí existían orfanatos con niños que habían sufrido a su corta edad, más que muchas personas en toda su vida.

Todos los ciudadanos del Reino de España quisieron poner sonrisas en esas pequeñas boquitas, regalándoles miles de juguetes de múltiples tamaños y colores: carritos, muñecas, casitas & peluches.

El Presidente de Honduras pidió al Rey de España le ayudara a cumplir el sueño de su Esposa con los niños hondureños antes de la Noche de Reyes. Así, miles de niños de Honduras, sonreirían como los niños de España esa mágica noche. Y el Rey mandó el más grande y rápido de sus aviones.

Ese día, miles de niños pobres, esperaban el avión del Rey con los bellos juguetes y ese mismo día tan especial se cumplió el sueño: todos los niños se fueron llevando en sus manos ese tesoro mágico que les llevaría al mundo que para ellos queremos, el de la infancia.

El 05 de Enero del 2005, fue así, uno de los más bellos días en la historia de muchas personas. También fue un día muy especial para el Rey Bono, que así se llamaba, para O’BELEN, COPE y muy especialmente para la Esposa del Presidente, porque ahora sentía mucho más cerca los destinos de los dos países que llevaba en su corazón: España y Honduras…y muy, muy especialmente por esas miles de sonrisas de sus pequeños pobres.

Este, no es solo un cuento para niños, es también un cuento para adultos; para los adultos que aún creemos en los sueños.

…Y la Primera Dama agradeció profundamente, el generoso gesto del Rey y sus amigos.

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