| La
medida fue comunicada por el mandatario en una conferencia de prensa que
ofreció este mediodía en Casa Presidencial, junto al secretario
de Seguridad Oscar Álvarez, luego del enfrentamiento entre miembros
de pandillas rivales que ayer se produjo en la granja penal de Comayagua,
estando él en las afueras de éste reclusorio.
La misma tarde de ayer el mandatario
se reunió con el secretario de Seguridad, la directora de la Policía
Nacional Coralia Rivera y el director de Centros Penales Jaime Banegas,
con quienes definió las medidas a adoptar.
En la comparecencia ante los
medios de comunicación Maduro mencionó entre las mencionadas
medidas reformas al Código Penal a fin de incorporar una nueva
figura delictiva con el fin de que se sancione con pena no menor a 10
años de reclusión a las personas que intenten ingresar o
ingresen al centro penitenciario cualquier tipo de armas, teléfonos
móviles o cualquier otro aparato que facilite la ejecución
de actos criminales a los reos.
“Con esta reforma se
sancionará a quienes actúen como coautores o cómplices,
ya sean estos visitas, policías penitenciarios o funcionarios públicos”,
dijo Maduro.
Explicó que en el artículo
337 del Código Penal, inciso 7, se establece un castigo de 10 a
15 años para las personas que ingresen objetos que dañen
la integridad física de reos, custodios o de cualquier otra persona
que se encuentre en el interior del penal, sin embargo esto no se está
cumpliendo por lo que espera que con la reforma que incluye el ingreso
de celulares, si se aplique.
Para el futuro inmediato el
gobernante informó que ya se culminó un estudio mediante
el cual se instalará en cada una de las cárceles un control
biométrico y un sistema de rayos X para la revisión de las
visitas y del personal, a efecto de evitar que estos ingresen cualquier
metal u objetos que dañen la integridad física de las personas.
El mandatario también
ordenó la conformación de una comisión especial de
transparencia de centros penitenciarios que garantice que las nuevas medidas
a adoptar se cumplan.
Óscar Álvarez
precisó que para poner en marcha la nueva tecnología el
Estado invertirá alrededor de 25 millones de lempiras y que inicialmente
se instalará el sistema biométrico y los rayos X en los
centros de San Pedro Sula y de Támara en Francisco Morazán.
ep/dip
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