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anterior fue externado por el alto funcionario en referencia al reciente
aumento aplicado al precio de los carburantes como resultado de las considerables
alzas registradas en el mercado internacional “y no porque el Gobierno
pretenda percibir más ganancias por la vía del impuesto
que se cobra al consumo de estos productos”.
Medina Luna explicó
que para atenuar los altos costos de los combustibles se ha venido realizando
ajustes graduales a la tabla de precios pues de lo contrario los incrementos
hubiesen sido mucho mayores.
El año pasado el Gobierno
estableció que el impuesto a los carburantes se calcularía
a un techo máximo internacional de 30 dólares por barril,
por lo que en caso de que éste sufriera incrementos, la tasa impositiva
no continuaría elevándose, con el consecuente efecto de
beneficio para el consumidor final, explicó.
Agregó que durante
el gobierno pasado el precio del barril osciló entre los 9 a 16
dólares, sin embargo el último precio del galón de
gasolina anduvo por el orden de los cuarenta lempiras.
En aquel entonces, prosiguió
el funcionario, la recaudación fiscal fue de 3 mil 300 millones
de lempiras, no obstante la presente administración ha incrementado
esa cifra a aproximadamente a 4 mil 600 millones de lempiras.
A pesar de que los precios
internacionales se han duplicado entre la pasada y presente administración,
el gobierno actual logrado contener los ingresos fiscales en aproximadamente
38 por ciento.
“Eso se debe fundamentalmente
al hecho de que el gobierno del Presidente Ricardo Maduro a hecho ajustes
y ha fijado en una constante el ingreso fiscal que se percibe a través
de la importación del petróleo”, aseguró.
Dijo que él, al igual
que el gobernante comparte la preocupación del pueblo hondureño
por los altos precios de los derivados del petróleo y las repercusiones
de los mismos pues “los precios de los combustibles han alcanzado
niveles históricos que inclusive podrían superar los 56
dólares por barril”.
Enfatizó que rigurosamente
es el precio internacional del crudo lo que determina el costo de estos
productos para los consumidores del mercado nacional.
Ramón Medina afirmó
que no concibe que los transportistas estén pidiendo un ajuste
tarifario de un lempira con 50 centavos para la ruta urbana y taxi colectivo,
y de 35 por ciento para el transporte interurbano, ya que los precios
del diesel, que es lo que estos utilizan para sus unidades, se encuentra
al mismo precio que experimentó en un período de tiempo
determinado durante el año pasado.
El precio del galón
del diesel es exactamente igual al que estuvo el año pasado por
esta fecha “por lo que no veo como es posible que vayamos a reducir
el precio internacional que ya estaba en ese nivel”. ep/dip
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