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La formalización
del proceso de consulta y las muestras de agradecimiento se efectuó
en un acto solemne que se llevó a cabo en el Salón Morazán
de Casa Presidencia desde donde el mandatario se dirigió al pueblo
hondureño en cadena de radio y televisión.
Al evento asistieron
líderes sindicales, obreros, campesinos, empresarios, iglesias,
sociedad civil, gabinete de gobierno, cuerpo diplomático y representantes
de organismos internacionales, entre otros invitados especiales.
A continuación
el mensaje integro del Presidente Ricardo Maduro:
Amigas y amigos de
la Comunidad Internacional
Compatriotas:
Hay momentos en la
historia, en los cuales se presentan condiciones únicas para que
un país de un viraje para bien.
Depende del liderazgo
nacional y de los ciudadanos aprovechar esa coyuntura o dejarla pasar
inadvertida.
Esta noche quiero
formalmente hacer un llamado al pueblo hondureño para iniciar una
consulta nacional y una discusión entre todos los sectores representativos
de nuestra población, a efecto de que adquiramos un Gran Compromiso
con Honduras para invertir de la mejor manera posible los recursos financieros
que el perdón de la deuda externa liberará y hará
posible que invirtamos en mejorar la condición de vida de los más
pobres de nuestro país.
Las circunstancias
que en este momento histórico confluyen para bien de Honduras,
abren la posibilidad de hacer un viraje en nuestro proceso de desarrollo,
de despegar hacia objetivos nacionales largamente anhelados y de acelerar
nuestro crecimiento económico, reducir la pobreza y crear más
equidad.
En abril recién
pasado, llegamos al punto de culminación de la Iniciativa de Países
Pobres Altamente Endeudados, por lo que fuimos reconocidos con una condonación
de aproximadamente US$ 438 millones de nuestra deuda multilateral y en
el Club de Paris se perdonó nuestra deuda bilateral por aproximadamente
US $ 1,061 millones.
Más recientemente,
el Grupo de los Ocho (G-8) premió los esfuerzos del Pueblo y Gobierno
de Honduras, aprobando una condonación adicional de US $ 1,372.0
millones, de nuestra deuda con el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Compatriotas,
Hemos logrado algo que parecía imposible, reducir nuestra deuda
externa en cerca de US $2,800 millones equivalentes a una disminución
de 0.57 centavos por cada dólar que debíamos a acreedores
externos.
Esta deuda con el
exterior, que venía acumulándose por más de cincuenta
años y que había sobrepasado los US $5,000 millones ha quedado
reducida a US $ 2,211 millones. .
Es por lo especial
de estas circunstancias y por lo trascendente de este momento histórico
es que nos encontramos reunidos aquí esta noche.
En primer lugar para
hacer un reconocimiento de toda la sociedad hondureña a la generosidad
de los países e instituciones financieras internacionales que han
accedido a la reducción de nuestra deuda externa al llegar al punto
de culminación de la iniciativa HIPIC, así como en las recientes
negociaciones del Club de Paris, y hace apenas una semana por el Grupo
de los Ocho (G8).
- Bélgica
- Canadá
- Dinamarca
- Francia
- Alemania
- Italia
- Japón
- Holanda
- Noruega
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- España
- Suecia
- Suiza
- Inglaterra
- Estados
Unidos
- BID
- BM
- BCIE
- FMI
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A todos ellos, el
reconocimiento de un pueblo entero que hoy se encuentra frente a un futuro
prometedor debido a su gesto de solidaridad internacional.
Aunque es enteramente
justo agradecer a los países amigos, y a los líderes de
nuestra sociedad, debemos reconocer el sacrificio, la confianza y disciplina
de un pueblo noble, el pueblo hondureño que con determinación,
madurez y paciencia han apoyado las medidas de responsabilidad fiscal
que nos permitieron poner nuestra casa en orden. A ese pueblo que sacrificó
beneficios de corto plazo para construir un mejor futuro. A ese pueblo
a quien yo pedí me acompañara a estabilizar nuestra situación
financiera a cambio de los resultados que hoy celebramos. A este pueblo
mi respeto, admiración y agradecimiento.
Por primera vez podemos
sentarnos a discutir cómo emplear aproximadamente 4,000 millones
de lempiras solo para el año entrante. No de recursos externos,
sino de recursos internos que ya estamos generando y ya se encuentran
previstos en nuestro presupuesto.
Significa que por
primera vez podremos romper la dependencia exclusiva en los recursos externos
para luchar contra el hambre, el analfabetismo, y la insalubridad utilizando
recursos propios.
Un Gran Compromiso
con Honduras para no apartarnos de nuestras metas para incentivar la producción,
crear capital humano y reducir la pobreza.
Estos recursos son
una realidad. Es el mismo dinero que se hubiera tenido que pagar para
servicio de la deuda, como sucedió en años anteriores.
En los últimos
tres años, Honduras ha tenido que pagar aproximadamente L. 13,000
millones al servicio de la deuda externa.
Para los próximos
4 años, o sea en el próximo gobierno, estaban previstos
L. 15,000 millones para el servicio de la deuda externa que ahora no se
tendrán que pagar.
No obstante, en vez
de pagar esos recursos a nuestros acreedores, ahora los podemos destinar
a llenar las necesidades más ingentes y a preparar las condiciones
para que nuestros compatriotas más desfavorecidos puedan adquirir
conocimientos y destrezas que les permitan generarse ingresos para superar
su situación de pobreza o de indigencia.
Para destacar lo que
significan estas cantidades, solo los recursos disponibles del año
entrante, L.4,000 millones, equivalen a 10 veces lo que gastamos actualmente
al año en darle merienda escolar a un millón de niñas
y niños, 6 veces lo que pagamos al año en medicinas en salud
publica, o suficiente para construir 8,000 kilómetros de carreteras
rurales o para llevarle electricidad a decenas de miles de familias.
Tales cantidades de
recursos no se habían tenido en nuestra historia. Por ello le atribuyo
tanta importancia a que sea el mismo Pueblo hondureño el que discuta
este tema dentro de sus partidos políticos, cámaras de comercio,
organizaciones no gubernamentales, campesinas, obreras, profesionales,
comunitarias, municipales, religiosas y académicas.
Le he solicitado al
Consejo Consultivo de la Estrategia de Reducción de la Pobreza
en conjunto con el Gabinete Social y la UNAT que se encarguen de llevar
a cabo este fundamental ejercicio.
Esta consulta debería
realizarse en los meses de julio y agosto, a fin de que el Poder Ejecutivo
tenga el tiempo suficiente de recoger las conclusiones de este proceso,
a efecto de incorporar las mismas en el próximo proyecto de presupuesto
que enviaré al Congreso Nacional para el ejercicio fiscal de 2006.
Lo único que
pido es que al hacer la consulta y al producirse el intercambio, se pongan
siempre en primer lugar los intereses de los Patria y especialmente de
los sectores más necesitados. Que los recursos lleguen lo más
directamente posible a los más pobres y que los programas propendan
al desarrollo de capacidades y de oportunidades, individuales y con fuerte
participación ciudadana.
Los pobres de Honduras
han esperado demasiado. Es tiempo ya de responderles. Hoy, gracias a la
generosidad de la comunidad internacional podemos hacerlo. No podemos
fallarles.
Vamos a aprovechar
la oportunidad única que se nos presenta, de hacer un viraje histórico,
en nuestro proceso de desarrollo.
De despegar hacia
la consecución de objetivos nacionales largamente anhelados.
De acelerar nuestro
proceso de crecimiento económico.
De lograr menos pobreza
y más equidad.
No vamos a fallarle
a nuestro pueblo.
Manos a la obra.
Que Dios
Bendiga a Honduras.
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